Taxi Dona, un servicio de mujeres solo para mujeres

El proyecto surge cuando Sonia López, taxista y gestora de la flota de Confitaxi, fue consciente de las peticiones de muchos padres y madres que querían que taxistas mujeres fuesen las que iban a recoger a sus hijas de noche a la salida de la discoteca, o simplemente de mujeres que solicitaban una conductora cuando pedían un taxi. No solo las clientas se sienten más seguras con una mujer conduciendo, las propias trabajadoras del sector reconocen que van mucho más tranquilas cuando se trata de pasajeras en lugar de pasajeros. Así surgió la idea de “Taxi Dona”, pero esta medida parece que solo ha triunfado en Valencia, puesto que ya se trató de implantar en Barcelona y Madrid sin resultado. Sin embargo, en otros países ya existen proyectos de este tipo que han sido bien recibidos como en Inglaterra, Estados Unidos, México, Pakistán o Egipto.

Surge a raíz de las numerosas denuncias a taxistas por atacar sexualmente a sus pasajeras, como el caso de la detención en pasado 10 de marzo de un taxista de 39 años acusado de intentar violar a cinco pasajeras en seis meses. En diciembre de 2016 se hacía pública la sentencia del taxista de 50 años que violó a una chica de 19 años en 2011, condenado a 7 años de prisión y una orden alejamiento de la víctima de 500 metros.

No obstante, aunque muchos de los compañeros de profesión entienden las circunstancias, otros ven la pérdida de privilegios como una ofensa o “injurability” término acuñado por la filósofa Judith Butler, que explica la vulnerabilidad intrínseca de ser mujer solo por el hecho de serlo y del que ahora muchos hombres se han apropiado para reforzar que son víctima del feminismo. Lo explican también Diana Fernández y Sonia Núñez, investigadoras de la Universidad Rey Juan Carlos, especializadas en la construcción identitaria del sujeto víctima de violencia machista: “Son ahora los hombres los que se sienten perjudicados, heridos, al ver que pierden privilegios. Son ellos los que se piensan víctimas de su género”. Pilar también es taxista en Valencia y, aunque no forma parte de Confitaxi, a veces presta su servicio a Taxi Dona dice “Entiendo que haya mujeres que quieren una conductora. Imagínate que has tenido una experiencia horrible con un hombre, aunque este no fuese taxista. En esta sociedad, las mujeres somos las discriminadas, no ellos, Sé que muchos compañeros no lo entenderán pero esto no se hace para que ellos se ofendan o para molestarles, sino porque una mujer a veces teme por su integridad física”.

Ya fuera de la iniciativa de Taxi Dona, también se dan casos de misoginia cuando clientes masculinos rehúsan subirse a un taxi conducido por una mujer, como sucedió el pasado septiembre de 2016 cuando un hombre se negó a subirse a un taxi conducido por una mujer porque según él “Con una mujer no llego ni de coña”. Los compañeros en la fila de taxi se solidarizaron con ella y rechazaron llevar a este hombre en sus taxis, finalmente el incidente tuvo repercusión en redes sociales.

Sonia López, impulsora de la idea de Taxi Dona plantea “¿Y se ofenden los hombres por haber tenido una iniciativa como esta? Hay algunos que te miran mal por ser mujeres, no quieren que les quites su espacio dentro del negocio o no quieren que les lleves. Pero es un porcentaje muy reducido”. No se deben olvidar que se trata de un sector muy masculinizado, solo en Valencia hay unos 2000 conductores masculinos de taxis frente a 300 conductoras.

 

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