#19J #LoHacemosVisible. Mujeres en Conflictos Armados: Más Allá de las Víctimas en Sudán

En muchos escenarios bélicos actuales, como Sudán, República Democrática del Congo, Palestina o Ucrania, las mujeres han asumido tareas críticas en contextos de extrema precariedad: organizan redes de ayuda humanitaria, gestionan refugios, distribuyen alimentos y medicamentos, documentan violaciones a los derechos humanos y actúan como mediadoras en sus comunidades.
Dos años después del inicio de la guerra en Sudán, “la crisis de desplazamiento más grave del mundo se desarrolla ahora en medio de la peor situación de financiación humanitaria vista en décadas” (ACNUR,2025). Casi 13 millones de personas han huido de sus hogares hasta la fecha, de las cuales aproximadamente más de la mitad son mujeres, niñas y niños y cerca de 4 millones han cruzado a países vecinos.
Situación de las mujeres en Sudán
Este conflicto ha destrozado la vida de miles de mujeres, niñas y niños entre las principales consecuencias están:
- El incremento de la violencia de género y los abusos sexuales. El 25% de la población está en riesgo de sufrirla y a pesar, de que el número registrado de denuncias no retrata la realidad, se experimentó un aumento radical del 288% en la demanda de servicios de asistencia a víctimas de la violencia de género.
- La inseguridad económica de las mujeres las expone más a la violencia de género debido la falta de trabajos y recursos, las mujeres son más vulnerables a la violencia de género y a la explotación sexual.
- Las mujeres se enfrentan a niveles extremos de inseguridad alimentaria: la falta de comida en varias zonas y la norma social que obliga a las mujeres a comer de últimas, después de haber repartido el alimento entre los demás miembros de la familia, pone en una situación más vulnerable a las mujeres.
- Los servicios sanitarios son casi inexistentes para las mujeres: “cerca del 80% de los hospitales de las zonas afectadas por el conflicto han dejado de funcionar. Como resultado de ello, la cifra de muertes maternas se está disparando y las mujeres y niñas carecen de acceso a suministros de salud menstrual, apoyo a la salud mental y espacios seguros”.
- Las mujeres han sido excluidas de las conversaciones de paz: “las mujeres han sido excluidas de las conversaciones diplomáticas, incluidas las negociaciones de paz regionales e internacionales que han tenido lugar en Yeda (Arabia Saudita). Con el apoyo de ONU Mujeres, las defensoras de la paz han exigido una representación del 50% en los procesos de paz”.
El rol de las mujeres en el conflicto armado
Un ejemplo de ello es lo sucedido en Sudán. Grupos de mujeres han arriesgado sus vidas para proteger a las jóvenes de la violencia sexual, organizando redes locales para sostener a poblaciones frente al colapso de los servicios públicos y al abandono estatal, proporcionando productos esenciales y servicios de salud reproductiva y documentando abusos.
Estos roles no solo muestran su capacidad organizativa, sino que también implican un compromiso político que desafía la narrativa tradicional de la pasividad femenina durante los conflictos.
A medida que los conflictos se recrudecen, urge visibilizar su agencia y apoyar políticas públicas que integren sus voces desde el inicio de cualquier proceso de reconstrucción. Las mujeres no son solo víctimas: son líderes, cuidadoras, defensoras y sostén de las comunidades en tiempos de guerra. Es hora de que sus aportes dejen de estar en los márgenes y ocupen el lugar central que merecen.
Autora: Agustina Harsich, voluntaria Fundación Mujeres.



