#28M #SaludParaTodas La brecha en la investigación médica: El caso ignorado de la endometriosis

29 de mayo de 2025 | Observatorio de Violencia

Según el reciente informe titulado Blueprint to Close the Women’s Health Gap: How to Improve Lives and Economies for All, en relación a los hombres las mujeres viven un 25% más de su vida con problemas de salud (World Economic Forum, 2025, p. 4). Este impactante y revelador dato, lejos de ser casual, tiene su explicación si atendemos a, entre otras causas, la falta de investigación con perspectiva de género.  

El predominio del modelo androcéntrico traspasa y atraviesa todos los ámbitos de la vida, incluido el campo de la investigación médica. Como consecuencia directa de ello, aunque en una misma enfermedad se puedan presentar distintos síntomas de acuerdo a si eres hombre o mujer, históricamente solo se han tenido en cuenta los de ellos, provocando que las mujeres carezcan de una adecuada detección de sus afecciones. Ello ha llevado a que la mujer sea infradiagnosticada, infratratada e incluso ha recibido tratamientos erróneos para sus enfermedades (Karina Davidson, Katz Institute for Women’s Health, s.f.). 

La invisibilización de la mujer en la investigación médica 

El sesgo de género existente en la medicina es un hecho que ha tenido su reflejo a lo largo de la historia. El posicionamiento del hombre y del cuerpo masculino como el centro de las investigaciones médicas y como referente para el tratamiento de las afecciones ha marginado y excluido a las mujeres, haciendo que sus síntomas hayan sido pasados por alto. Un ejemplo de ello son las enfermedades cardiovasculares, muy frecuentes en mujeres, aunque su presencia en la investigación clínica ha sido mucho más baja que la de los hombres. De hecho, según un estudio, “en el mejor de los casos la inclusión de mujeres era del 44% en estudios de hipertensión arterial, el 40% en diabetes, el 38% en ictus y el 25% en enfermedad coronaria” (Fundación Española del Corazón, 2024).  

Cuando los movimientos feministas comenzaron a cuestionar el enfoque que se le estaba dando a la investigación en los años 70, una de las justificaciones más recurrentes para la exclusión de las mujeres de las investigaciones médicas fue la supuesta interferencia de los ciclos hormonales o los embarazos que experimentaban y que podían distorsionar los resultados. Sin embargo, se terminó por evidenciar que esta afirmación se trataba de un mito que carecía de fundamento científico (Médicos del Mundo, s.f.) (Pilar Sánchez López , s.f.). 

La endometriosis como ejemplo de desinterés en salud femenina 

Uno de los ámbitos más desatendidos en el campo de la investigación ha sido el relacionado con la salud menstrual debido, en gran parte, a que se da únicamente en mujeres. En este contexto, la endometriosis supone un ejemplo de cómo la salud menstrual ha sido completamente ignorada pese a su impacto, ya que afecta a 190 millones de mujeres y niñas en edad reproductiva (que supone un 10% del total de este grupo), según los datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud, 2023). 

La endometriosis es una enfermedad crónica que afecta gravemente a la vida de las mujeres que la sufren. Con síntomas tales como dolor pélvico, fatiga, infertilidad, depresión o ansiedad, la calidad de vida de las mujeres se encuentra altamente comprometida. Asimismo, la demora en diagnosticarla, que puede ir desde los siete a los nueve años (o en algunos casos, no producirse nunca), hace que los síntomas se puedan volver crónicos o incluso desarrollar nuevos. Y aun teniendo diagnóstico, la realidad es que a causa de la falta de investigación, no hay una cura, sino que su tratamiento se centra en aliviar los síntomas con diversos efectos secundarios. (Isabel Backman, Yale Medicine Magazine, 2024) (Linda C. Giudice, Andrew W. Horne y Stacey A. Missmer, 2023) (Tilektes Maulenkul, Alina Kuandyk, Dinara Makhadiyeva, et. al., 2024) (Ulrik Bak Kirk, Anne Sofie Bank-Mikkelsen, Dorte Rytter, et. al., 2024) 

Fruto de la invisibilización que sufre la endometriosis, las mujeres también se ven afectadas a nivel personal y social, debido a la falta de comprensión por parte del entorno, que desconocen la seriedad real de esta afección, así como las consecuencias que todo lo anterior (síntomas, diagnóstico tardío, etc.) tienen para la vida de las mujeres que la padecen (Jennifer M Cole, Sarah y Emma Turley, 2020). 

El empoderamiento de la mujer a través de la investigación médica en salud menstrual 

La investigación en perspectiva de género – y, de forma más específica, la relacionada con la endometriosis – no solo es necesaria para prevenir, diagnosticar, detectar y tratar las enfermedades, sino también para empoderar a las mujeres e incluirlas en las decisiones que afectan a su salud, incluida la menstrual (OHSU, 2023). 

Debido a la falta de estudios que existen sobre la salud menstrual, todavía hoy se encuentra estigma y discriminación en muchas comunidades, así como falta de información y de educación (ONU Mujeres, 2024). En el caso de la endometriosis, se hace incluso más evidente, pues ni siquiera hay una evidencia de cuáles son las causas ni un interés real por descubrir un tratamiento efectivo, siendo prueba de ello la falta de financiación para su estudio y la escasa visibilidad en las políticas de salud públicas.  

En un caso tan inhabilitante como puede ser la endometriosis, donde los síntomas son tantos, la vida de las mujeres puede llegar a verse comprometida en todos los ámbitos de su vida, desde el familiar hasta el laboral. Por ello, la investigación sobre esta enfermedad es fundamental para su empoderamiento, porque queremos #SaludParaTodas. 

Autora: Lidia Guardiola Alonso, voluntaria de Fundación Mujeres. 

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