#28M #SaludParaTodas ¿Quiénes cuidan a las que cuidan?

28 de mayo de 2025 | Observatorio de Violencia

Los cuidados a personas siguen siendo una responsabilidad casi exclusiva de las mujeres. Ya sea dentro del hogar, cuidando a familiares mayores o dependientes, o en entornos institucionales como hospitales y residencias, son quienes sostienen este pilar invisible del bienestar social.  

Según el Instituto de la Mujer e Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO) de España, ocho de cada diez cuidadores no profesionales son mujeres, ello representa el 87,9% de las personas dadas de alta en el convenio especial de cuidadores no profesionales. Este trabajo altruista representaría el 9,05 % del empleo en España y el 4,2 %, del PIB si su trabajo fuera reconocido legalmente 

Esta carga, sostenida por mandatos de género profundamente arraigados, repercute directamente en su salud física, mental y emocional: las cuidadoras sufren más estrés, fatiga crónica, trastornos del sueño, ansiedad y depresión que quienes no ejercen esta función.  

Un informe de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes indica que el 31% de las mujeres cuidadoras califican su estado de salud como «malo» o «muy malo», en comparación con el 20% de las no cuidadoras y el 17% de los hombres. Asimismo, el 35% indica una sobrecarga muy alta diaria, sentimientos de estrés (62%), pérdida de control sobre su vida (45%) y culpa (40%). 

Es esencial reconocer que la salud de quienes cuidan es fundamental para el bienestar de toda la sociedad. Garantizar que las cuidadoras tengan acceso a servicios de salud adecuados y tiempo para su autocuidado no solo las empodera, sino que también mejora la calidad del cuidado que brindan. 

Entonces, ¿quién cuida a las que cuidan? Urge visibilizar esta pregunta y exigir políticas públicas que garanticen el derecho de todas las mujeres a cuidar sin poner en riesgo su salud, su autonomía, ni su proyecto de vida. No es posible construir una sociedad justa ni sostenible si quienes sostienen los cuidados lo hacen a costa de su propia salud. 

Autora: Agustina Harsich, voluntaria Fundación Mujeres. 

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