Un informe que reclama que la violencia ejercida contra las madres se reconozca como una categoría diferenciada dentro de la protección de Derechos Humanos

22 de junio de 2026 | Observatorio de Violencia

Imagen de una madre llevando al colegio a su hija.

La Relatora Especial de la ONU sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, Reem Alsalem, ha presentado un nuevo informe, “Violence against Mothers”, ante el Consejo de Derechos Humanos, que analiza cómo las mujeres por el hecho de ser madres sufren violencias específicas, no siempre visibles, y discriminación.

Señala que la maternidad está “insuficientemente reconocida y protegida en las políticas públicas, los sistemas jurídicos y las instituciones”. Reconoce como grupos especialmente vulnerables a las madres refugiadas y migrantes; madres indígenas; madres apátridas; madres adolescentes, madres con discapacidades; madres presas; madres solteras; madres lesbianas; madres subrogadas; mujeres en prostitución que son madres.

Alsalem alerta de que existe una grave falta de datos estadísticos sobre la situación de las madres y denuncia que la protección jurídica actual es insuficiente para responder a muchas de las formas de violencia identificada, concluyendo que las violencias contra las madres constituyen una categoría específica de titulares de derechos con necesidades particulares.

Principales recomendaciones del Informe:

  • Reconocer legalmente a las madres como una categoría específica como protección propia,
  • Recopilar datos sobre violencia contra las madres,
  • Garantizar licencias de maternidad adecuadas,
  • Ampliar la protección social y económica,
  • Reforzar los servicios de apoyo y refugio para madres y sus hijos,
  • Mejorar la prevención de la violencia doméstica,
  • Proteger especialmente a las madres en conflictos armados y crisis humanitarias,
  • Promover una distribución más equitativa de las responsabilidades de cuidado entre hombres y mujeres.

El Informe dedica especial atención a las madres en conflictos armados y crisis humanitarias, que son especialmente atacadas porque representan la continuidad biológica y cultural de sus comunidades. Siempre amenazadas, sufren violencia sexual, embarazos forzados y separación de sus hijos e hijas, ellas sobrellevan una de las partes más terribles de las guerras.

Puedes consultar este interesante el Informe aquí.

Observatorio violencia