Un millón de niñas africanas, embarazadas durante la pandemia, podrían enfrentarse a la prohibición de acudir a la escuela

El Informe COVID-19 AFTERSHOCKS: access denied. Teenage pregnancy threatens to block million girls across sub-saharian africa returning to scholinforme de la ONG World Vision informa del peligro que corren un millón de niñas en edad escolar debido a que podría denegarse su vuelta a las aulas por haberse quedado embarazadas durante la pandemia de la COVID-19.

Las políticas y prácticas de algunos países subsaharianos no permiten que las embarazadas o madres jóvenes continúen con su derecho a la educación y deniegan el acceso a las aulas. Los embarazos debido muchos de ellos a la violencia sexual, el matrimonio infantil y la falta de acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva suponen una perdida de oportunidades en el futuro de las menores.

"Los cierres prolongados de escuelas durante una crisis humanitaria pueden conducir a un mayor número de riesgos para la protección infantil, incluidos el matrimonio precoz y forzado, la violencia sexual y el embarazo precoz, y demasiados países tienen barreras que impiden que las niñas se reinscriban si esto sucede”, afirma  Isabel Gomes, Directora Global de Operaciones Humanitarias de World Vision.

Los estudios durante el brote del ébola demostraron que existía el doble de posibilidades de que las mujeres y niñas quedaran embarazadas. Durante el periodo que duró la crisis del ébola, entre 2014 y 2016, 14.000 mujeres quedaron embarazadas, 11.000 de ellas eran menores en edad escolar que no pudieron regresar a las aulas. La COVID-19 ha forzado el cierre de las escuelas afectando al 90% de la población escolar.

Las tasas más altas del mundo de embarazo adolescente

África Subsahariana es la región del mundo en la que más niños y niñas no asisten a la escuela. También la que soporta mayores tasas de embarazo en la adolescencia. Las políticas y estrategias varían según las distintas zonas, desde la expulsión total hasta el apoyo a la educación de madres adolescentes.  Un ejemplo de ello es Sierra Leona, donde levantaron la prohibición de menores embarazadas en marzo de 2020 y promueven desde entonces medidas que ayuden a garantizar la educación de las niñas después de la COVID-19. Desde la ONG alertan de la situación y recomiendan a los gobiernos actuar ahora y tomar decisiones en la linea de Sierra Leona para evitar una nueva crisis en la educación de las niñas.

“Negar a las niñas su derecho a asistir a la escuela significa que nos enfrentamos a una nueva crisis en la educación de las niñas, a menos que los gobiernos actúen ahora.Vimos que la decisión de prohibir a las niñas embarazadas regresar a la escuela después del ébola en Sierra Leona tuvo graves consecuencias, ya que estas niñas y sus hijos tuvieron menos oportunidades, mayores riesgos en la salud y bienestar, y mayor pobreza e inseguridad”.

En respuesta a la emergencia global de la COVID-19

World Vision se centra en asegurarse de que los niños, las niñas y las familias tengan acceso a servicios esenciales y apoyo psicosocial con el fin de reducir el estrés, la ansiedad y aquellas situaciones que pueden poner a las niñas en peligro de violencia doméstica, violencia de género, embarazos precoces, no deseados y matrimonio infantil. En paralelo, la ONG, está proporcionando material escolar y educativo a maestros y familias y apoyando los grupos de lectura para que niños y niñas cuenten con apoyo educativo durante el encierro.

«World Vision está haciendo todo lo posible para ayudar a las niñas a permanecer en la escuela, independientemente de sus circunstancias, pero no podemos hacerlo solos. Los países deben prepararse para el inminente aumento de estudiantes embarazadas y establecer políticas que faciliten su reingreso y educación continua. Tenemos la oportunidad de prevenir nuevos impactos sociales y económicos como resultado de la COVID-19». 

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